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El líder evolutivo: mentalidad de crecimiento e inteligencia social
On 2 febrero, 2026

Entender el liderazgo que se requiere en el mundo empresarial contemporáneo comienza por asumir la acelerada velocidad a la que suceden las transformaciones del mercado. Aprender a adaptarse a estos cambios puede ser la mejor herramienta para mantenerse a la vanguardia y sobrevivir a la competencia.

De esto y más va el libro Liderazgo evolutivo, una obra escrita por César Piqueras, autor y experto en management, que rompe con los modelos tradicionales de liderazgo para presentar una propuesta centrada en los cambios socioeconómicos y culturales de esta era.

El nuevo liderazgo

El liderazgo es un concepto situacional, pues depende de múltiples factores que moldean sus características. El tipo de liderazgo que necesita la sociedad, la empresa o la familia, cambia a lo largo del tiempo y varía según las situaciones a las que se debe hacer frente.

El libro Liderazgo evolutivo intenta marcar una hoja de ruta para proveer a la empresa de motivación y compromiso, como beneficios fundamentales del nuevo liderazgo que propone.

La motivación es la energía que nos mueve, el motivo que nos lleva a actuar cada día, siendo nuestra mejor versión. El compromiso, por su parte, es un factor crucial, ya que una persona no comprometida supondrá un freno al desempeño del equipo. Lograr ambas cuestiones, motivación y compromiso, no es una tarea fácil, pero sí algo que podemos lograr si lideramos bien.

Las cosas también mejoran cuando utilizamos un nuevo enfoque hacia el liderazgo, cuando cambiamos la forma de abordar las diferentes situaciones, conversaciones y todo el entorno, de modo que se desarrollen la creatividad y las ideas.

Todo esto abre el espacio para el desarrollo de un liderazgo diferente, adaptado a las necesidades del entorno contemporáneo.

El liderazgo evolutivo

La manera en que se lleva a cabo el liderazgo en una sociedad depende del contexto social y cultural, y esto ocurre de la misma manera en la empresa.

Los modelos de interacción entre las personas han cambiado a lo largo de los años y esto ha sucedido por el nacimiento y transformación de normas sociales, muchas de ellas no escritas ni expresadas explícitamente.

En este sentido, nuestras concepciones acerca del bienestar, el género y el medioambiente, por ejemplo, han evolucionado a lo largo del tiempo, de modo que nos puede sorprender cómo hace pocos años se exhibían comportamientos que hoy día no serían aceptables.

Todo esto permite entender cómo es que un modelo de liderazgo deja de ser válido y otro comienza a nacer. Sin embargo, pasar de un modelo de liderazgo a otro no es sencillo. Hasta que no se hace muy necesario, estos no evolucionan ni cambian.

De este modo, hemos sido testigos de al menos dos modelos de liderazgo bien marcados que han existido a lo largo de la historia: el autoritario y el resultadista. Ambos han tenido un sentido, unos resultados, un tiempo de vigencia y un declive.

Dejar atrás el liderazgo autoritario y resultadista

En las organizaciones con un liderazgo autoritario se consiguen resultados sin tener en cuenta a las personas; por tanto, de una u otra forma, las perjudican.

Por el contrario, en las organizaciones que presentan un liderazgo resultadista, se consiguen resultados respetando a las personas.

Estos modelos de liderazgo contradictorios han tenido su impacto y beneficios.

De hecho, el liderazgo resultadista sigue con bastante aceptación, pero después de la pandemia aumentaron los retos que enfrenta, de modo que este modelo se encuentra en declive los últimos años.

El deterioro del liderazgo resultadista ocurre porque la sociedad tiene nuevas necesidades. Para lograr la competitividad y el bienestar que todos anhelamos, necesitamos un modelo de liderazgo diferente, que nos impulse hacia mejores realidades.

La tercera ola: El líder evolutivo

Entonces, después de las dos olas de liderazgo descritas, emerge una tercera ola: el liderazgo evolutivo, una tendencia que lleva años manifestándose en algunas empresas y sectores, pero que ahora se hace más necesaria que nunca.

Aunque este nuevo modelo de liderazgo aún no ha sido adoptado masivamente, todo apunta a que será el modelo dominante en los últimos años.

En esta nueva forma de concebir el liderazgo, los líderes son buenos si consiguen resultados y si, además, promueven el desarrollo, generan un buen clima, potencian a las personas, hacen crecer sustancialmente el negocio y son exponentes de bienestar y motivación, además de otros factores.

En este tipo de empresas, el factor que mueve a los líderes y a la organización son las emociones positivas, como la pasión, el compromiso, la generosidad, entre otros. Considerar plenamente a las personas implica saber que se encuentran plenas cuando están bien mental, física y emocionalmente. Y las organizaciones con liderazgo evolutivo potencian estas cualidades en las personas.

El libro Liderazgo evolutivo explica en detalle cómo funciona este modelo y define cada uno de los vectores y dimensiones para su adopción. De este modo, la lectura de esta obra presenta los tres vectores a los que el líder debe prestar atención para satisfacer las necesidades de la empresa y al equipo.

Los tres vectores del liderazgo evolutivo:

  1. Mentalidad de crecimiento. Tiene en cuenta dimensiones como la ambición, la mentalidad exponencial, la adaptación y la anticipación al cambio, la innovación, el aprendizaje y más.
  2. Liderazgo personal. Si no te lideras a ti mismo, no serás capaz de liderar a otros en el largo plazo. En este modelo, las personas muestran coherencia, integridad, autocontrol y propósito, entre otras dimensiones.
  3. Inteligencia social. Es fundamental para mover las fichas en la dirección adecuada. Disponer de capacidad de influencia y de sensibilidad, atreverse a tener conversaciones desafiantes, entre otras habilidades sociales, son imprescindibles para navegar las complejas aguas de la vida organizacional.

Aprender a incorporar estos tres vectores es la clave para estar preparados ante los cambios que se presentan en el mundo que habitamos. Nadie puede anticipar cómo se comportará el mercado ni las demandas del mundo empresarial, pero sí podemos prepararnos para ser flexibles y proactivos cuando las cosas se ponen difíciles.

Compra y lee el libro Liderazgo evolutivo, descubre hacia dónde apunta el liderazgo moderno y prepárate para asumir las riendas de las transformaciones que se avecinan.

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